Excelsior
Luego de que la Cámara de Diputados aprobara en lo general la reforma a leyes secundarias para que la Sedena tenga el control de la Guardia Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador celebró esto y aseguró que el objetivo no es ni la militarización ni el autoritarismo.
En conferencia en Palacio Nacional, el mandatario destacó la importancia de esta iniciativa para salvaguardar a la población, que, afirmó, padece los efectos de la violencia e inseguridad en el país.
Aclaró nuevamente que contrario a lo que opinan sus adversarios, la iniciativa de reforma busca garantizar la seguridad en el país y que la Guardia Nacional no se corrompa.
“El propósito no es militarizar o ir al autoritarismo, sino cuidar con la vigilancia de la Sedena el crecimiento sano de la que debe ser la principal institución de Seguridad pública del país: la Guardia Nacional, como está en Italia, Francia, España”, dijo.
López Obrador leyó un fragmento de su discurso por su Cuarto Informe de Gobierno en el que, afirma, a diferencia de los gobiernos pasados, la administración que encabeza no viola los derechos humanos ni es “cómplice”, “ejecutor” o “encubridor” de torturas o masacres.
“En nuestro gobierno no hay personas como el señor García Luna, no hay, ¿por qué no lo dicen?, pero lo más importante: no se permite la violación a los derechos humanos y por eso decimos que no somos iguales (…) —¿ya se les olvidó eso? ¿no lo pueden reconocer? ¿dónde está la honestidad intelectual de nuestros adversarios y críticos?—.
“No se admiten relaciones de complicidad con nadie y por el contrario: se combate la impunidad y existe la voluntad para no dejar sin castigo ningún delito”, comentó.